Una vianda para quien más lo necesita
Francisco Lopez ·

"Un día más que hacemos comida para la gente en situación de calle, y me encanta." Así arranca siempre: una olla enorme de salsa boloñesa, ravioles caseros que se cocinaron entre varias manos de la familia, y viandas que se van armando una por una.
Después sale la recorrida. Una parada en la plaza, otra en el Hospital del 32 en González Catán, otra en el Banco Nación de Gregorio de Laferrere. En cada lugar, una vianda, una charla corta, y casi siempre una oración compartida antes de seguir camino.
No es solo entregar comida. Es sentarse un minuto, mirar a los ojos, y recordarle a cada persona que no está sola. Ese ratito, para nosotros, vale tanto como la comida misma.