
Comedor solidario
El merendero de todos los días: pan, mate cocido, y de vez en cuando un asado entero para toda la familia.
Todos los días se arma la misma escena, y nunca deja de emocionarnos: la mesa se llena, el mate cocido se sirve calentito, y cada chico arma su pan como más le gusta, con dulce de leche hasta el borde o un pancho con mostaza.
De vez en cuando aparece también un asado entero, cocinado por un grupo de amigos y colaboradores en una terraza, para que llegue calentito hasta el merendero y se reparta mano a mano entre los chicos que esperan sentados a la mesa.
No es solo la comida. Es la mesa larga, los chicos más grandes ayudando a los más chiquitos, un rato del día donde todos son bienvenidos, sin excepción.


