
Activo
Apoyo escolar
Entre la merienda y los juegos, un ratito para acompañar a los chicos con la lectoescritura.
Sobre la misma mesa donde se merienda, a veces aparecen los cuadernos: hojas para practicar las vocales, letra por letra, hasta que salgan prolijas.
No es una clase formal ni tiene un horario fijo todavía, pero es un espacio que fuimos abriendo de a poco, con paciencia y con muchos dibujitos de colores para que sea divertido. Cada avance, por chiquito que sea, se festeja como se merece.