Un lugar también para orar
Francisco Lopez ·

Hay un costado de la fundación que no siempre se ve en las fotos de la merienda o de los bolsones de mercadería, pero que está en el nombre desde el primer día: la fe.
Hubo una tarde de lluvia torrencial en la que estuvimos a punto de suspender un encuentro al aire libre. "Le pido perdón a toda la gente si se suspende esto, pero ya no para de llover", se llegó a decir. Y sin embargo la gente empezó a llegar bajo la lluvia, y ahí entendimos que era el momento de dar una palabra en vez de hacer un show.
Esa fe también se vive puertas adentro, en encuentros más chicos, en un abrazo y una oración compartida entre vecinos, con la mano en el pecho y los ojos cerrados. Para nosotros, acompañar a alguien también es esto: rezar juntos, sostenerse mutuamente, y creer que las cosas pueden cambiar.

